"Volver a las raíces". La crónica del Girona F.C. 1-0 C.F. Reus Deportiu. Por Jordi Bofill.

Posted by Penya Jandrista GFC On 18:22:00 0 comentarios


Volver a las raíces

 Por Jordi Bofill


Tras un inicio de temporada algo dubitativo debido a las enormes expectativas generadas por la que dicen es la mejor plantilla de la historia del club, dos victorias consecutivas han situado al Girona en zona de “play-off”, reafirmando a todos aquellos que dicen que luchar por algo serio este año ya es una obligación. Las primeras jornadas estuvieron marcadas por un descontrol en ambas áreas que apenas beneficiaba al cuadro gerundense. El intercambio de golpes no ha sido nunca lo suyo. Y, pese a que existen argumentos más que suficientes como para sentir que este equipo puede generar opciones de gol en cualquier instante, la fragilidad defensiva invitaba a todo lo contrario. Todo ello, a raíz de una decisión tomada en Getafe que quien sabe si se adivina trascendental para esta temporada.

Jugar con Portu y Borja García en el mismo equipo es un lujo que muy pocos se pueden permitir el lujo de tener. Ofensivamente, las opciones que generan ambos futbolistas son espectaculares. Ambiciosos, profundos, eléctricos y con una visión de juego que va más allá de lo que vemos los simples mortales, la presencia de ambos jugadores asegura éxitos arriba de igual forma que te produce un suicidio atrás. Machín, que pese a lo que muchos aseguran sabe lo que se hace, ha sabido ver la necesidad de aprovechar el talento que los dos desprenden sin que el equipo se resienta por ello. Y tuvo la fortuna de dar con la tecla Rubén Alcaraz en Getafe. La presencia del centrocampista, junto a Pere Pons, ha logrado contener un tanto por ciento muy alto de las acometidas rivales; eso sí, sacrificando un delantero. Que todo no se puede tener.

Quizás ahí esté el secreto de los seis puntos que ha logrado el equipo en las últimas dos jornadas. Porque a los tres sumados en el Coliseum se unen los logrados este domingo en Montilivi a raíz de la entrada del ex del Hospitalet allá por el minuto 60. Su presencia fue fundamental para decantar un encuentro que en otras épocas hubiera caído en manos visitantes, más por sensaciones que por juego, ya que el Girona siempre llevó el ritmo del encuentro y tuvo opciones para adelantarse en el marcador. Eso sí, el juego no convenció. Pese a que ofensivamente el Reus (llegaba invicto tras un excelente inicio de temporada) no inquietó a la zaga gerundense en el primer acto, los ataques locales se producían en cuentagotas, con muy poca continuidad y con muchas dificultades para superar el entramado defensivo de los hombres de Natxo González.

Borja García, el mejor del primer acto, puso un balón de oro a Fran Sandaza en la primera y gran ocasión local pero el delantero toledano mandó el cabezazo fuera con todo a su favor para inaugurar el marcador. No parece que la pareja Sandaza-Longo se entienda muy bien en este inicio de temporada y eso es un problema que el técnico soriano deberá solucionar. El tercero en discordia y titular indiscutible hasta hace muy poco, Cristian Herrera, tampoco es que pase por su mejor momento; hecho que ha motivado el cambio de dibujo a un solo delantero en estas dos últimas jornadas. El italiano, pese a haberse ganado la simpatía (con total merecimiento debido a sus cuatro goles) de una buena parte de la afición, tuvo ocasiones para irse como máximo goleador hasta el parón invernal, pero no fue su día en la definición. El toledano necesita volver a perforar las redes para mejorar la estadística que dice que únicamente ha marcado un gol en lo que llevamos de temporada. Si se retroalimentan positivamente el equipo crecerá por sí solo. Pero no está tan claro. Cuestión de egos.

Tras el descanso y la monotonía, las mejores ocasiones fueron para el Reus en el inicio de la segunda mitad. Ramon Folch fue el primero en intentarlo con un disparo que detuvo Bounou sin problemas. Un cabezazo de Máyor, una acción individual de Querol y un nuevo disparo del capitán pusieron el miedo en el cuerpo a unos locales que acumulaban dos encuentros seguidos sin ganar en Montilivi. Pero la entrada de Alcaraz lo cambió todo y el encuentro empezó a desnivelarse a favor de los de Machín por medio de un Portu que nuevamente ejerció de líder, bien secundado por Borja García y por un enorme Aday que reaparecía tras superar sus problemas físicos.

Así pues, el gol era cuestión de tiempo. Y llegó en un balón cedido por Aday al segundo palo que Portu únicamente tuvo que empujar al fondo de la red y 8 puntos de 12 en Montivili. Pero aun tocaba sufrir. Como si los aficionados del Girona no supieran lo que es eso. Un centro de Benito y rematado por López Garay obligó a Bounou a realizar la intervención de la tarde disfrazándose de Becerra. Su primera intervención decisiva desde que llegará al club este verano. Lástima que, tras dos semanas sin encajar goles, se pierda el partido de Cádiz por compromisos con su selección. Fue la última de un Reus que pudo irse con más goles de Montilivi si no fuera por el empeño de Longo en fallar ocasiones cada vez más claras.



La frase de Machín: “Cuando nos creemos más de lo que somos es cuando nos puede ir mal”



Girona 1-0 Reus

Girona: Bounou, Ramalho, Alcalá, Juanpe, Cifu, Borja García, Pere Pons, Portu (Eloi Amagat, 85’), Coris (Aday, 72’), Sandaza (Rubén Alcaraz, 59’) y Longo.

Reus: Edgar Badía, Benito, Olmo, Atienza, Ángel Martínez, López Garai, Ramon Folch, David Querol (Ricardo Vaz, 70’), Jorge Miramón (Edgar, 83’), Jorge Díaz (Fran Carbia, 78’) y Máyor.

Goles: 1-0 Portu (77’).

Árbitro: Pizarro Gómez (Comité Madrileño). Amonestó a los locales Longo y Pere Pons y al visitante Ramon Folch.

Incidencias: 8 Jornada de la Liga 1|2|3. Estadi de Montilivi. 5.309 espectadores.






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