"Perdidos". Resumen trimestral del Girona F.C. Septiembre-Diciembre 2015. Por Jordi Bofill.

Posted by Penya Jandrista GFC On 18:20:00 0 comentarios

Perdidos

 Por Jordi Bofill.

Termina 2015 con el Girona en 17ª posición, con 19 puntos, tras un irregular inicio de temporada. Empatado con la zona de descenso aunque fuera de ella por el goal average respecto a Mallorca y Albacete, las sensaciones del conjunto dirigido por Pablo Machín en estos primeros meses de competición no han estado a la altura de las expectativas creadas al inicio del curso alternando buenos momentos de juego (la primera mitad ante el Córdoba y el desplazamiento al Tartiere son claros ejemplos de ello), con pésimas actuaciones (Alavés, Leganés o el más reciente desplazamiento a Mallorca). Eliminados prematuramente de la Copa del Rey (ante el Gimnástic en la tanda de penaltis) y quedándose a las puertas de una nueva final de Copa Catalunya (cayeron en semifinales ante el Barça B por 1-0), los esfuerzos del equipo gerundense se han centrado en la competición regular con el peso que conlleva la comparación con los enormes resultados cosechados el año pasado. Los malos resultados logrados en Montilivi (una sola victoria en nueve encuentros) han sido una de las claves de que el equipo se sitúe en la parte baja de la clasificación. Pese a dominar la amplia mayoría de los partidos, el desacierto ofensivo, la mala fortuna en determinados instantes o, quien sabe, las meigas que dejó la desafortunada visita del Lugo en el último partido de liga del pasado año, han llevado al Girona a ser el peor equipo como local, empatado con el Huesca. Una única victoria ante el Albacete, empates ante el mismo Huesca, Llagostera, Almería y Zaragoza y las derrotas ante Numancia, Lugo, Elche y Córdoba ha sido el pobre bagaje cosechado en casa. Por el contrario, actuando el equipo como visitante, el ritmo de puntos se asemeja bastante al del curso anterior, logrando 12 puntos en 9 salidas. Las victorias en Bilbao, Oviedo y Pamplona, los empates en Leganés, Tenerife y Mallorca y las derrotas en Tarragona, Miranda de Ebro y Vitoria conducen al equipo en una hipotética sexta plaza en una clasificación virtual. No será porque Pablo Machín (elegido mejor entrenador del pasado campeonato en la gala de premios de la Liga de Fútbol Profesional, donde Becerra y Cifuentes fueron finalistas en sus respectivas categorías) no lo esté intentando. Cuestionado por su falta de recursos y su poco gusto por las rotaciones, esta temporada está dando muestras de parecer todo lo contrario. A su habitual sistema de 3-5-2, se le han unido este año múltiples recursos: 3-4-1-2, 4-4-2, 4-3-3… No ha habido manera de encontrar la tecla adecuada, señal de que el equipo anda tan perdido sobre el terreno de juego como lo está el técnico soriano fuera de él. Las condiciones extra-futbolísticas tampoco han ayudado a que el equipo cogiera la regularidad necesaria en una categoría tan complicada como lo es esta: dos de los principales fichajes, Sobrino y Borja García, tardaron en entrar en el equipo por sendas lesiones. Unas lesiones que han repercutido en varios jugadores importantes: Aday, Javi Álamo, Richy, Pere Pons… Si a eso le sumas la falta de concentración en las jugadas a balón parado, donde el equipo encaja más goles que en cualquier otra temporada a estas alturas y la poca facilidad en ver portería (Mata y Jairo son los máximos goleadores, con 4), entendemos un poco más los porqués de la situación actual del equipo.

En la portería, poco hay que decir que no sepamos ya. Isaac Becerra (que termina contrato a final de temporada), partido a partido, sigue consolidándose como uno de los mejores porteros de la categoría, salvando al equipo en infinidad de partidos con sus grandes actuaciones. Sus recambios, Germán Parreño y David Oliveros, apenas han tenido participación más allá de una gran actuación del primero en Copa Catalunya y la presencia del segundo en partidos del filial ante las bajas que acumuló el equipo de Nacho Castro durante un tramo de la temporada. Defensivamente el equipo también ha demostrado ser bastante sólido pese a los anteriormente comentados desajustes a balón parado. Kiko Olivas (líder del Trofeo Jandro Castro) ha demostrado ser el fichaje más acertado de lo que llevamos de temporada con actuaciones muy regulares que le han llevado a ganarse un sitio en el once titular junto a Alcalá y Lejeune. El francés parece otro desde que empezó la temporada, alternando malas actuaciones con otras de peores que empiezan a preocupar. Extraño es que Machín no le haya dado un toque de atención en modo de suplencia como si hizo con Richy a principio de temporada. El capitán, fijo la temporada anterior, empezó como titular pero, bien fuese la necesidad de amortizar el traspaso de Alcalá o algún que otro problema interno, le ha conllevado una suplencia difícil de entender. Nada que decir al rendimiento de Alcalá que, pese a su poca experiencia en el sistema táctico del técnico soriano, se ha ido acoplando a medida que pasaban las jornadas. Inéditos quedan Carles Mas y Marcelo (¿para qué se le pidió?), que han debido conformarse con minutos en las demás competiciones. Uno de los puntales del sistema, los carriles, han sufrido múltiples variaciones debido, en parte, a las lesiones sufridas. Javi Álamo, una de las grandes expectativas, tuvo que ser operado cuando era titular indiscutible, destacando únicamente por sus precisos centros y por sus problemas a la hora de defender. Aday ha sido el más regular en cuanto a rendimiento pero los problemas en los isquiotibiales no le han permitido disputar los minutos que merecería tener. También han tenido minutos en el carril derecho Sebas Coris (alternando algún encuentro por la izquierda), Pol Llonch (intenso pero poco efectivo) y el juvenil David Serrano (una de las mayores sorpresas durante el verano). Por la izquierda, Clerc ha sido el jugador más utilizado, alternando buenas y discretas actuaciones a partes iguales.

El centro del campo también dista mucho del rendimiento visto en el pasado. Con un Pere Pons fijo, indiscutible y necesario (Vivancos apenas disfrutó de un minuto en la primera jornada y a Nwakali ni se le espera), sus acompañantes han ido variando según los recursos utilizados a cada jornada. Pese a que en un primer momento Granell, Eloi y Alcaraz parecían salir con más opciones de luchar por los dos sitios restantes, el irregular rendimiento del primero, al que se le ve excesivamente falto de confianza, la difícil adaptación del segundo a una categoría superior y las lesiones y el bajo rendimiento mostrado del tercero han obligado al técnico soriano a modificar el sistema, introduciendo un media punta como enlace para los hombres más ofensivos. Felipe ha sido el jugador más utilizado por Machín pero su discreto rendimiento cara a portería (0 goles cuando siempre ha destacado por sus buenas primeras vueltas) ha posibilitado la presencia de Borja García durante varias jornadas en el once, demostrando ser un jugador distinto, con ese toque final en forma de asistencia, que tanto puede ayudar a la hora de desatascar ciertos encuentros. Arriba, Mata y Jairo comparten el honor de ser los máximos goleadores con 4 goles cada uno. Poco, muy poco, más por sensaciones que por número de goles. Únicamente la entrada en las últimas jornadas de Sobrino en el once ha dado la opción de cierta movilidad en la faceta ofensiva; destacando por su habilidad y velocidad en los espacios y siendo una de las mayores bazas a las que agarrarse en lo que queda de temporada. También ha tenido minutos Joel Arimany, más por los problemas acumulados que por la confianza que aún, por su juventud, se tiene en él.

¿Hay motivos a los que aferrarse para seguir ilusionados? Es evidente que sí. En primer lugar, porque la realidad del Girona siempre ha sido esta: luchar por evitar el descenso. La comparativa con la temporada anterior nos perjudica y hace que desviemos nuestra atención de lo verdaderamente importante, exigiendo metas que quizás no sean de nuestro alcance. La fe y lucha de este equipo (con los ejemplos claros de los horribles partidos jugados en Leganés y Mallorca, saldados con empate por la convicción de intentarlo hasta el final pese a la falta de ideas y no digamos ya de fútbol) hablan por sí solos del carácter ganador de los jugadores. Las pinceladas de dominio e intensidad ante equipos importantes de la categoría también son motivo para el optimismo. Si algo ha destacado en el equipo de Machín en este inicio de campeonato ha sido su atrevimiento a la hora de plantear los encuentros, siendo posiblemente uno de los equipos más ofensivos. Otra buena señal. Recientemente, Quique Cárcel, director deportivo, ha mostrado la plena confianza en Machín y la plantilla, pese a declarar que se rastrea el mercado por si aparecen dos piezas que ayuden al equipo en la lucha por la permanencia: un lateral derecho y un delantero centro. Si los que llegan suman, y los que están pierden la ansiedad y se deja de vivir en la situación dudosa que dé paso a varias jornadas con resultados positivos, todo cambiará. A buen seguro que lo intentarán. Dejamos un 2015 brillante en el que cualquier sueño fue (casi) posible. Brindemos por un 2016 que nos siga dejando la satisfacción de sentirnos parte de este proyecto.  


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