"Inmerecido afortunado punto". La crónica del R.C.D. Mallorca 1-1 Girona F.C. Por Jordi Bofill.

Posted by Penya Jandrista GFC On 16:44:00 0 comentarios


Inmerecido afortunado punto

 Por Jordi Bofill.


La flor volvió a aparecer en el momento más oportuno. Tras un encuentro para olvidar, donde el Girona fue una sombra durante la mayoría de los 90 minutos, un milagro llamado Kiko Olivas hizo posible que los de Machín lograsen un punto con doble valor por el rival que tenían enfrente. Una vez más, un gol a balón parado (en esta ocasión, a segunda jugada), puso en desventaja a los gerundenses que no lanzaron a portería hasta bien entrada la segunda mitad. Con el equipo volcado en los últimos instantes, un centro de Clerc fue aprovechado por Kiko Olivas para, cuanto menos, evitar que el equipo pase en descenso las fiestas navideñas.

Pablo Machín volvía al banquillo tras sus dos partidos de suspensión, con varios quebraderos de cabeza para confeccionar un once de garantías tras las múltiples bajas por lesión que acechan al equipo. Pol Llonch en el carril derecho, la entrada de Eloi y Alcaraz en el centro del campo y el retorno de Jairo en la punta de ataque fueron las novedades en el once ante un encuentro que significaba más que tres puntos entre dos conjuntos empatados a puntos y con el Mallorca en descenso por goal average. Siendo sinceros, el equipo no jugó a nada ante un rival que se limitó a no hacerlo peor para llegar al descanso con ventaja en el marcador.

Con un centro del campo que supo cómo llevar el control del encuentro (cuanta falta nos hace siempre Pere Pons), las embestidas de los locales eran suficientes para llevar de cabeza a la defensa del Girona. Si a eso le añadimos los repetidos problemas para conectar con la parcela ofensiva, estaba cantado que era cuestión de tiempo que el Mallorca se adelantara en el marcador. Un centro de Sabater rematado por Aveldaño ante las miradas de Lejeune y Kiko Olivas volvía a poner en evidencia el grave problema de los visitantes a balón parado esta temporada. Una vez más, tocaba remar a contracorriente y la imagen del equipo no invitaba precisamente al optimismo. Pudo ser peor si los de Gálvez hubieran aprovechado sus ocasiones para ampliar la ventaja antes del descanso. Un disparo de Pereira que obligó a la primera intervención (en dos tiempos) de Becerra y un lanzamiento de falta directa de Moutinho que rechazó de puños el guardameta fueron las ocasiones más peligrosas de los locales en el primer tiempo. ¿El Girona? Problemas tuvo para pasar del centro del campo y, cuando lo hacía, tanto Mata como Jairo perdían sus duelos individuales con los defensores rivales. Con cero lanzamientos a puerta se llegó a un descanso que pedía movimientos desde el banquillo.

Machín se dio cuenta y, cambio de sistema incluido (una vez más, aunque empieza a ser síntoma de encontrarse perdido) sacó a Lejeune (horrible, para variar) y Jairo para dar entrada a Coris y Felipe pasando a un 4-4-2 que viene siendo habitual en ciertos momentos de varios encuentros. Tras unos minutos de tanteo, donde el conjunto local siguió llevando el peso del encuentro buscando un gol que sentenciara el partido, el Girona empezó, tímidamente, a aproximarse a la portería rival con dos lanzamientos de Rubén Alcaraz y Álex Granell que no tuvieron consecuencias. Poco, muy poco, para un equipo que necesitaba una reacción que le impidiera salir derrotado del Iberostar Estadi.

Tuvo la sentencia el Mallorca en una pérdida de Granell (irreconocible), que Bianchi desperdició lanzando a las manos de Becerra. El técnico soriano reemplazó al centrocampista para dar entrada a Borja García a falta de un cuarto de hora para el final, buscando una jugada aislada de un jugador que siempre ha dado la cara cuando ha tenido minutos. Un centro de Joan Oriol que no encontró rematador y una gran acción individual de James que se perdió fuera por poco estuvieron muy cerca de convertirse en el 2-0 antes de que la flor, como ya sucedió en Leganés, volviera a aparecer…

Con todo perdido y el equipo, más por inercia, algo de fe y mucho demérito del Mallorca dando un paso atrás con el partido totalmente controlado, llegó el empate en el minuto 90 tras un centro de Clerc que controló Kiko Olivas enviando el balón al fondo de la red como si fuera un auténtico delantero centro. Un gol que premia la gran temporada del ex del Sabadell y que, injustamente, regalaba un punto a los de Machín. Un punto que bien pudieron ser tres si en la última jugada, la falta de precisión en el contragolpe no hubiera malogrado la oportunidad de un uno contra uno ante Wellenreuther. Hubiera sido demasiado.

Tras el mal menor del empate, el equipo pasará el parón navideño fuera de las posiciones de descenso aunque empatado a puntos en ella. Desconocemos si habrá movimientos desde la secretaría técnica en cuanto a incorporación de algún jugador (léase delantero centro), para empezar el 2016 con alguna noticia que refuerce la moral de un equipo que no ha terminado de arrancar en este inicio de temporada. Importante será recuperar efectivos ante la crucial visita del Valladolid a Montilivi el próximo lunes 4 de Enero (20.30h).



La frase de Machín: “Hago todo lo que puedo para que el equipo vaya a mejor”.



Mallorca 1-1 Girona

Mallorca: Wellenreuther, Campabadal, Costas, Aveldaño, Joan Oriol, Héctor Yuste, Damià Sabater, Pereira (Sissoko, 68’), Brandon, Moutinho (James, 57’) y Bianchi (Fofo, 76’).

Girona: Becerra, Kiko Olivas, Alcalá, Lejeune (Coris, 45’), Pol Llonch, Eloi, Rubén Alcaraz, Granell (Borja García, 76’), Clerc, Mata y Jairo (Felipe, 45’).

Goles: 1-0 Aveldaño (27’), 1-1 Kiko Olivas (90’).

Árbitro: González Fuertes (Colegio Asturiano). Amonestó a los locales Costas y Bianchi y a los visitantes Lejeune, Pol Llonch, Eloi y Mata.

Incidencias: 18 Jornada de la Liga Adelante. Iberostar Estadi. 7.019 espectadores.



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