'Victoria de equipo'. La crónica del Real Oviedo 1-2 Girona FC. Por Jordi Bofill

Posted by Penya Jandrista GFC On 13:26:00 0 comentarios

Victoria de equipo

El mejor Girona en lo que llevamos de temporada, consiguió romper la dinámica de malos resultados venciendo por 1 gol a 2 en el Carlos Tartiere. En un partido vibrante, con mucho ritmo y con diversas alternativas en el juego, los hombres de Pablo Machín se llevaron los tres puntos tras demostrar varias de las cualidades que les llevaron a completar una magnífica temporada pasada: solidez atrás, una rápida circulación de balón y mucha presencia ofensiva. Pese a verse por detrás en el marcador, el equipo nunca le perdió la cara al encuentro, empatando Granell y anotando Mata el gol de la victoria final.

El técnico soriano, ante las bajas ofensivas que presentaba el equipo en este encuentro, optó por darle la primera titularidad a Jairo Morillas desde su llegada al club para acompañar a Mata en la delantera. Ambos atacantes se entendieron a la perfección, mostrando un buen entendimiento y generando muchas ocasiones de gol; la mayoría de ellas en la primera mitad. Javi Álamo, duda hasta última hora (Pablo Machín afirmó que tiene problemas en el menisco que incluso pueden llevarle en los próximos días a pasar por el quirófano), forzó para seguir en el once titular pese a la presencia de Serrano y Coris en la convocatoria.
El Girona presentó sus opciones de victoria desde el inicio del partido. A diferencia de anteriores jornadas, el equipo salió enchufado desde el inicio, con unas líneas muy juntas que pretendían restar movilidad a jugadores como Hervías, Borja Valle y Linares, referentes ofensivos locales. Ya desde el inicio, la actuación del colegiado Arcediano Monescillo fue bastante polémica por ambos bandos. En el minuto 3, una entrada de Borja Gómez sobre Jaime Mata dentro del área no fue señalada en un claro penalti que pudo decantar el partido desde su inicio. En la siguiente jugada, un error del central no fue aprovechado por Jairo, quien vio como Esteban salía rápidamente a su encuentro evitando el primer gol del partido.
Pese a llevar la iniciativa del choque, el Girona, una jornada más, se vio superado en la estrategia, aprovechándolo el Oviedo para generar su mayor peligro. Una falta de Susaeta que desvió Becerra, terminó con una gran intervención del meta cuando el Tartiere se disponía a cantar el gol de Hervías. Su chut, desde dentro del área pequeña colocado al palo del portero, fue excelentemente rechazado por Isaac, demostrando con su parada de balonmano su agilidad y reflejos entre los tres palos. La réplica no tardó en llegar en un lanzamiento de falta sacado a la perfección por Granell y rematado de forma inocente por Lejeune. El francés, solo en la frontal del área, no supo aprovechar el desconcierto local a la hora de intentar provocar el fuera de juego, cabeceando fuera sin oposición. Los de Machín eran el amo y señor del encuentro en su primera media hora y aún vieron como Esteban sacaba una mano providencial en una contra bien llevada por Jairo.
Pero como suele pasar, quien perdona lo termina pagando y, nuevamente, la estrategia volvió a jugar una mala pasada para los gerundenses. Borja Valle se adelantó a Kiko Olivas y remató a gol a la salida de un lanzamiento de esquina. Lejos de hundirse, el Girona se rehízo rápidamente, consciente de su superioridad. La tuvo nuevamente Lejeune, en un chut que despejó Esteban, con un posterior centro que no encontró rematador. Y un minuto después, en el 37’, la movilidad de Mata dio sus frutos al forzar un inocente pero claro penalti de Susaeta sobre él cuando se disponía a disparar. Con un lanzamiento muy ajustado, Granell empataba el partido demostrando que aún quedaba mucha tela por cortar. Antes del descanso, los locales reclamaron un posible penalti sobre Aguirre (si no señalan el de Mata, justo no señalar este) e incluso el Girona tuvo un dos para uno en los últimos instantes en una contra de Jairo y Mata que David, muy atento, supo interceptar.
4 puntos de 9 habían generado cierta preocupación en el entorno y, pese a que el punto podía parecer bueno sobre el papel, el equipo salió predispuesto a hacer valer su buena imagen en la primera mitad para culminar su remontada. Granell lanzó un aviso pero Esteban desvió su lanzamiento de falta en un primer intento nada más iniciarse el segundo tiempo. La fortuna, esta vez, también estuvo del lado visitante. Un chut de Aguirre fue despejado entre Becerra y el poste en una de las mejores ocasiones del Oviedo. El choque tomaba un aire de ida y vuelta que podía romperse por cualquier lado (los locales reclamaron un nuevo penalti por unas supuestas manos de Javi Álamo) y las continuas tarjetas amarillas mostradas hacia los gerundenses no predecían buenas noticias.
Y llegó la jugada clave. Javi Álamo, mermado físicamente y sin mucha fortuna en sus acciones durante el encuentro, desbordó por su banda y la puso perfecta en el segundo palo para que Mata se adelantase a su marcador y colocase el 1-2 definitivo. Aunque aún tocaría sufrir. Y mucho. A un cuarto de hora del final, Alcaraz (quien había substituido a Eloi por jugarse en varias ocasiones una segunda cartulina amarilla), vio dos cartulinas en un minuto y dejaba al equipo con diez. La segunda clara; la primera por entender el colegiado pérdida de tiempo en un lanzamiento de falta. Machín reaccionaba rápidamente y sacaba a Jairo para dar entrada a Pol Llonch y reforzar el centro del campo. El Oviedo apretaba, y era cuestión de asegurar.
La solidez defensiva mostrada por Kiko, Richy, Lejeune y compañía, junto a un excelente trabajo de presión, fue suficiente para abortar una y otra vez las intentonas locales en busca del empate. Los centros locales fueron bien rechazados entre la defensa y la seguridad de Becerra. Hasta que se llegó a un tiempo de descuento en que todo pudo cambiar. Coris tuvo dos buenas opciones de asegurar el resultado en sendos uno contra uno que, incomprensiblemente, mandó fuera. Por parte local, un centro de Peña rematado de primeras por Edu Bedia desde la frontal, fue rechazado por el palo. La fortuna se alió con los gerundenses que, justamente, lograban su segunda victoria de la temporada.
7 de 15 y seguir sumando en la mejor versión del equipo. La victoria, justa pese a lo sufrida, es el merecido premio a un trabajo que no ha visto sus frutos en resultados en lo que llevamos de campeonato. El equipo sigue ahí, dándolo todo y ofreciendo siempre la mejor imagen posible. El domingo, ante el Llagostera en Montilivi (17.00h), buscarán ofrecer la primera victoria como local de esta temporada.

La frase de Machín: “El equipo ha sabido competir, lástima no haber sentenciado antes”.

Oviedo 1-2 Girona
Oviedo: Esteban, Fernández, David, Borja Gómez, Peña, Omgba (Toché, 68’), Erice, Susaeta (Edu Bedia, 64’), Borja Valle (Aguirre, 31’), Hervías y Linares.
Girona: Becerra, Javi Álamo, Kiko Olivas, Richy, Lejeune, Clerc, Pere Pons, Granell, Eloi (Alcaraz, 56’), Mata (Sebas, 88’) y Jairo (Pol Llonch, 77’).
Goles: 1-0 Borja Valle (28’), 1-1 Granell (p)(37’) y 1-2 Mata (66’).
Árbitro: Arcediano Monescillo (Comité Castellano-Manchego). Amonestó a los locales Susaeta y Borja Valle y a los visitantes Javi Álamo, Richy, Lejeune, Eloi y Mata mientras que expulsó a Alcaraz por doble amonestación (74’).
Incidencias: Jornada 5 de la Liga Adelante. Carlos Tartiere. 12.983 espectadores.



Por Jordi Bofill  @BofillJordi1

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