Dr. Richy

Posted by Penya Jandrista GFC On 13:30:00 2 comentarios

Dr. Richy

Por Àlex Font

Procedente del Córdoba en el año 2011, 26 años, un vigués aterrizaba en la ciudad gerundense sin ningún tipo de conciencia de que esa localidad terminaría siendo una caja llena de recuerdos, a pesar de que en repetidas ocasiones, las piezas del "puzzle" parecían desencajarse.
Ricardo Álvarez Puig, conocido por todos como "Richy", llegó a Girona cursando Bachillerato y en tan solo cuatro años se ha Doctorado. El Córdoba le ofrecía la renovación por dos años, pero como si vislumbrara el futuro, aceptó una oferta de Montilivi para empezar una relación turbulenta de idas y venidas. Las de verdad, en las que sufres.

El primer año, trágico.
Richy empezó de titular, pero un entrenamiento de enero le apartó con una grave lesión de rodilla. Seis meses sin fútbol y adiós a la temporada. El nexo de Richy con el Girona pudo durar 10 partidos... y ahora es eterno. Eterna fue también la recuperación, pero siguió en el equipo.


En su segundo año, en la temporada del "casi" ascenso, jugó 20 partidos pero tampoco fue protagonista principal, sino pieza de recambio. Seguía en la sombra, el que ahora es emblema, agazapado y confiado en que llegaría su momento.


Y al tercer año, diploma. 
No fue fácil, el inicio iba camino de ser un calco del pasado. Sin continuidad, Richy alternó titularidades junto con brazos cruzados. Pero los factores se alinearon y saltó al "ring" sin miedo ante un reto que parecía imposible. Impotencia y discrepancias, ante comentarios inútiles de cierta afición que le recriminaba pasotismo y una dosis menos de farándula. Justo para lo que no estaba, él que se preocupaba día tras día por el futuro de una entidad a más de 1.000 kilómetros de su casa.
Para evitar el descalabro llegó un último profesor, el mejor, Pablo Machín. El soriano le ayudó colocándole rodeado de dos centrales y él puso el resto. Todo parecía en orden, pero una derrota en el Mini Estadi le hizo estallar. Reventó toda su rabia contenida en un puñetazo con secuelas, cabreado pero convencido de que lo iban a sacar. En Ponferrada se agachó agotado tras ver a su equipo en el pozo y, en el momento de la verdad, lloró de felicidad tras contemplar el final de una pesadilla. "Te lo dije", le comentó a una persona de sus círculos. Convencido de que sí se podía.


Cuarto año, doctorado.
Terminaba contrato y tenía dudas. Sobre el proyecto, sobre la entidad, sobre el propietario, sobre la dirección deportiva. Dudaba su cabeza, nunca su corazón. El Girona le quería, pero con una renovación a la baja. El Llagostera, en cambio, pujaba fuerte por hacerse con sus servicios. Semanas de reflexión y una decisión: me quedo donde está mi estadio, mis amigos y mis aficionados.
Girona le vio crecer, desde la planta de un quirófano hasta tomar el liderazgo de todo un equipo. El capitán, por el adiós de Migue y las suplencias de Jandro, ha ejercido de cabecilla de la mejor manada de la historia de este club. 39 partidos de jerarquía, colocación e inteligencia.


El final, desconcertante. A dos minutos de jugarse el ascenso en su casa, expulsado. Miles de pensamientos en tan solo cinco segundos antes de ver la cartulina, esa que nunca deseas. El mundo encima y el Lugo en la cabeza. Las lágrimas por no poder estar en el terreno de juego en el partido más importante de la historia del club. Las lágrimas por un sentimiento. Las lágrimas del líder del vestuario. Estarás igual, dentro o fuera. Ganarán por ti.


Gracias Doctor, gracias Richy.

2 comentarios:

Menudo pedazo de artículo. Ya les gustaría a Marca, hacer algo mínimamente parecido. Se me han puesto todos los pelos de punta y los ojos vidriosos. Grandísimo nuestro capitán.

Impressionant article , vinga Giriona un últim esforç

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