"Demasiado cruel" de @BofillJordi1

Posted by Penya Jandrista GFC On 17:17:00 1 comentarios

"Demasiado cruel" de Jordi Bofill

Montilivi se rompió en el minuto 92, cuando Caballero apartó el sueño local de ascender a Primera División de forma directa. Fue un final demasiado duro, dramático y cruel para un equipo que se ha hecho acreedor del premio durante toda la temporada. En un partido donde la tensión y los nervios jugaron un papel demasiado importante, el final a cara o cruz sonrió al Sporting en su camino a la máxima categoría. No jugó bien el Girona, sobretodo en una segunda parte donde cada balón era despejado en busca de un pitido final que nunca llegaba. El final sobró. En formas y fondo. El partido se suspendió momentáneamente por un lamentable botellazo que impactó en el linier que anuló un tanto a Lejeune en el descuento. Bien anulado, por cierto. Tras quince minutos de espera, se reanudaron los 40 segundos que restaban aunque no hubo nada que hacer.  Pero aún queda una bala en la recámara. El conjunto de Machín se enfrontará en los playoff por el ascenso ante el Zaragoza. Toca recuperarse anímicamente del batacazo.

Girona se vistió de gala para lo que tenía que ser una fiesta. El ambiente antes de empezar el encuentro era espectacular, a la altura del que este equipo merece. El objetivo era claro: ganar. Eso era lo que bastaba. Y el equipo salió convencido de ello. Los primeros 45 minutos del equipo fueron buenos aunque no mostró su mejor versión, atenazado por lo mucho que se jugaban. Las primeras oportunidades no tardaron en llegar. Como siempre, Sandaza fue el hombre más activo en ese aspecto. Un lanzamiento suyo que desvió un central propició un disparo de Juncà en buena posición que salió muy desviado. Tanto Juncà como Cifuentes se mostraron especialmente activos, buscando la profundidad de las bandas durante toda la primera mitad. Por la banda derecha llegó la segunda ocasión: buena jugada de Cifuentes, centro al área rematado demasiado alto por Sandaza. Seguía insistiendo el Girona en la búsqueda del gol, teniendo el dominio del balón y evitando que el Lugo creara ningún contragolpe. Dos ocasiones más de Sandaza y de Eloi (ésta última con una buena intervención de José Juan) fueron el preludio de los trepidantes últimos cinco minutos. Primero fue Mata quien perdonó un uno contra uno ante el portero visitante pero, cuando todo parecía indicar que se llegaría al descanso con 0-0, un pase en profundidad de Granell, se convirtió en una asistencia perfecta para que el pichichi del equipo avanzase a los suyos en el marcador. Lo más difícil estaba hecho y poco importa que las noticias que llegaban desde Sevilla no acompañasen; ya nos imaginábamos que no lo harían.


Tocaba rematar la faena en la segunda mitad. El 1-0 era demasiado corto para lo mucho que estaba en juego. Pero el empuje del equipo duró 15 minutos. Una clarísima ocasión de Sandaza desviada por el palo izquierdo y un inocente cabezazo de Lejeune a la salida de un córner fue el único bagaje ofensivo del equipo en la segunda mitad. A partir de ahí, solo hubo un equipo en el campo. El Lugo llevó todo el peso del encuentro, tocándola a su antojo ante los nervios del equipo de Machín. No fue una buena segunda mitad. Por lo que fuera: cansancio, nervios, malas decisiones desde el banquillo… Si a eso le añades la “extra motivación” de los gallegos, acaba pasando lo que pasó. Avisó Toni primero en un contragolpe excelentemente abortado por Becerra. Más tarde fue Pita quien lanzó al lateral de la red. Se llegaba al tiempo de descuento. Cuatro minutos restaban para el final. Y sobraron dos. Una jugada por banda derecha fue rematada por Caballero en el gol que silenció Montilivi. Duro mazazo para un equipo que no merecía un final así. Pero no terminó ahí la agonía. Segundos después, Lejeune remataba a gol llevando la locura a la gradería. Demasiado bonito. El linier levantó la bandera (acertadamente) y anuló el tanto por fuera de juego. Medio cuerpo. Pero era. Y lo que vino a continuación sobra y no representa a la mayoría de aficionados del Girona. Tras anular el gol, los jugadores rodearon al linier y este fue alcanzado por una botella lanzada desde el público. Mal gesto, muy mal gesto, que desde aquí censuramos y esperamos se encuentre al culpable y que no vuelva a entrar nunca más a un recinto deportivo. Como consecuencia: suspensión momentánea del encuentro y los jugadores hacia el túnel de vestuarios. Se alargaba la agonía. Quince minutos después se decidió que ambos equipos disputasen los cuarenta segundos que restaban. No hubo tiempo a nada. Y se oficializó la pérdida de la oportunidad de subir directos. 
Ahora toca levantarse y seguir creyendo en un equipo que nunca nos ha defraudado. El primer rival será el Zaragoza. Sigamos creyendo.


1 comentarios:

Excelente nota Jordi!!!!.

Publicar un comentario