Crónica del RCD Mallorca 0 - Girona FC 1. Por @BofillJordi1

Posted by Penya Jandrista GFC On 21:09:00 0 comentarios

Acariciando la gloria

por Jordi Bofill.

SLo más probable es que el nombre de María del Valle Asensio suene a desconocido para la gran mayoría de aficionados del Girona. No sabrán que esta mujer, nacida en la histórica ciudad de Toledo, trajera a este mundo un 30 de Noviembre de 1984 al goleador que hoy acapara todas las portadas de los periódicos tras su gol de ayer en el Iberostar. Fran Sandaza es la cabeza visible este fin de semana de este heroico grupo de jugadores que está a solo tres puntos de ascender a Primera División. Sus dos goles en dos partidos consecutivos significan seis puntos clave para lograr el sueño. Ambos anotados en dos momentos vitales, cuando el riesgo a perder algo que está muy cerca empezaba a asomar peligrosamente. En un partido donde los nervios jugaron un papel decisivo en la primera mitad, una vez más este equipo demostró saber acusar los golpes. La expulsión de Carles Mas a quince minutos del final con 0-0 en el marcador parecía que alejaba a los de Machín del objetivo de los tres puntos. Pero como han demostrado durante toda la temporada, el equipo no solamente no acusó la expulsión, sino que fue decididamente a por la victoria hasta encontrarla. El domingo puede ser el gran día. Debe serlo. Y lo será. Con un Montilivi que presentará su mejor cara en toda su historia, noventa minutos y tres puntos harán que el ascenso sea una realidad. Quién le iba a decir a esa mujer ese día, que ella también sería participe de esto…

No fue fácil ya que el equipo acusó los nervios del saber quién se está jugando todo en esta recta final de la liga. La primera mitad fue de las peores de la temporada. Ritmo lento, muchas imprecisiones y poca movilidad posibilitaron que, en contra de lo que se creía, fuese el Mallorca quien llevase el ritmo del encuentro y gozara de las mejores oportunidades. Hay que señalar que el colegiado Ocón Arraiz (el mismo que nos privó de un penal hace dos temporadas en Almería que quizás hubiese cambiado el final de esa liga) no ayudó a que el equipo fluyese como debiera. Poco le importó que en cada disputa de balón entre los centrales y Mata, estos cometieran falta sobre el delantero. No señalo una. Al igual que pasó por alto una posible entrada sobre Sandaza dentro del área con 0-0 en el marcador. Que acabásemos con nueve quizás no sea casualidad..

Los hombres de Soler, que se despedían de su afición tras una discretísima temporada, gozaron de dos buenas ocasiones en la primera mitad para adelantarse en el marcador. La primera de ellas, tras una buena jugada individual de Xisco, el lanzamiento de Brandon fue atajado por Becerra en una magnifica intervención. Isaac siempre está cuando se le necesita y ha demostrado sobradamente su calidad partido tras partido. En la segunda parte volvió a aparecer cuando el equipo más lo necesitaba. Una indecisión defensiva provocó la segunda opción de los locales. Los centrales no se entienden, Becerra sale a la desesperada y la vaselina de Bigas, desde la frontal, sale por encima del travesaño. Desesperación y pánico entre la afición visitante que veía como este no era el Girona reconocible de siempre. Las únicas ocasiones llegaron a balón parado, especialmente una de Richy que se perdió por encima de la portería a poco de finalizar el primer tiempo. Unos primeros 45 minutos donde lo mejor fue el resultado. El equipo debía reaccionar y más teniendo en cuenta que el Sporting llegaba al descanso ganando 2-0 y que con un gol más les arrebataba la segunda plaza.

Y el inicio de la segunda mitad no es que sembrara de optimismo. El equipo volvió a salir lento e impreciso. No salían las cosas y el paso de los minutos no favorecía que pudiesen soltarse como de costumbre. Apareció nuevamente Becerra en un chut de Martí desde la frontal para lucirse y evitar el primer tanto. Fue la última ocasión clara local. Y allí fue cuando el mejor Girona apareció para llevarse los tres puntos.

Claves fueron los cambios efectuados por Machín, dando entrada a Felipe y Aday por unos desafortunados Juncà y Eloi. Antes del doble cambio, Juncà tuvo una gran ocasión pero, tras recortar a su defensor, la pelota salió fuera a escasos centímetros tras no llegar Mata al remate. El movimiento en el banquillo pareció dar una marcha más al equipo, consciente de la oportunidad que se les presentaba. Hemos luchado mucho para quedarnos en la orilla, parecieron decirse. Una gran asistencia de Granell fue desaprovechada por Cifuentes (en claro fuera de juego, todo hay que decirlo) en lo que hubiese significado el 0-1. Y cuando mejor estaba el equipo, con ritmo, desequilibrio, y recordando al Girona de toda la temporada, llegó un nuevo mazazo. Carles Mas corta una contra en el centro del campo, segunda amarilla, y a remar con diez lo que quedaba de partido. Parecía una pesadilla. No podía ser. Pero ahí resurgió este equipo. Y llegó el bendito minuto 76. Jugada iniciada por Granell, pase interior hacia Mata en la frontal, quien se revuelve asistiendo a Sandaza para que introduzca el balón al fondo de la portería de Miño. La épica volvía a apoderarse de este equipo. Un equipo que lo merece por lo mucho que se lo ha trabajado durante toda la temporada. Los últimos quince minutos, por más que el equipo no pasara graves apuros, fueron de infarto. Cada balón colgado o despejado era propicio para pensar en lo peor. Y para colmo, Richy vio una amarilla (a mi entender, desproporcionada) en tiempo de descuento que dejo al equipo con nueve. La falta terminó sin consecuencias.

Y así llegamos a la última jornada, con todo a favor y con el optimismo desbordado. Será difícil porque nadie nos regalará nada. Una victoria ante el Lugo nos da el ascenso sin mirar otros marcadores. Así de simple. Así de real. Un pinchazo obligaría a estar muy atentos a lo que el Sporting haga en su visita a campo del Betis, ya ascendido como campeón de liga. Pero no será sencillo. Es mucha presión para un equipo que no estaba diseñado para esto. Pero quizás si predestinado a ello. El domingo saldremos de dudas, con un Montilivi a reventar, dispuesto a acompañar a los jugadores donde ellos no lleguen. Pero que no haya dudas. Llegarán por si solos. Si algo han demostrado es fiabilidad en los grandes momentos. Y en seis días llega el momento de sus vidas. El último escalón para el ascenso a Primera.



La frase del partido:Nuestra fuerza ha sido la unión” (Pablo Machín, entrenador del Girona)

41ª Jornada

RCD Mallorca 0
Girona FC   1

Ficha técnica:

RCD Mallorca: Miño; Company, Bigas, Joao Víctor, Saborit; Cendrós, Martí (Yuste, min. 72), Javi Ros, Brandon; Joselu (Cedric, min, 65) y Xisco (Pereira, min. 80)

Girona FC: Isaac Becerra; Cifu, Mas, Richy, Lejeune, Juncà (Aday, min. 63); Pere Pons, Granell, Eloi (Sanchón, min. 63); Mata y Fran Sandaza (Iñíguez, min. 77).

Goles: 0-1, min. 76: Sandaza.

Árbitro: Ocón Arraiz (Comité Riojano). Expulsó por doble amonestación a los visitantes Carles Mas (74') y Richy (93') y amonestó a los locales Joselu, Bigas, Brandon y Saborit, junto a Juncá.


Incidencias: Partido correspondiente a la 41ª jornada de la Liga Adelante disputado en el Iberostar Estadi ante unos 6.000 espectadores. Antes del partido el club rindió un homenaje a su capitán Josep Lluís Martí, que jugaba su último partido a los 40 años. 

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